¿Cómo saber si necesito ir a terapia?

Todos sabemos que algunos días son más difíciles que otros, pero ¿qué pasa cuando todos se vuelven insoportables? ¿Por qué de repente sientes que nada tiene sentido? ¿Cómo saber cuándo buscar ayuda? Estas son preguntas que pueden parecer imposibles de responder, especialmente cuando estás pasando por un mal momento. La terapia puede darte respuestas, pero ¿cómo saber si la necesitas realmente?

Si bien muchas personas nunca admiten tener problemas de salud mental por temor a ser juzgados, estos padecimientos son extremadamente comunes. Tanto que, 1 de cada 4 personas experimenta algún tipo de problema de salud mental en su vida. Si estás pasando por algo parecido, recuerda, no tienes por qué avergonzarte. 

Los problemas de salud mental abarcan un amplio espectro, la ansiedad y la depresión son los más comunes en la sociedad actual. No obstante, no deberías esperar hasta presentar alguna de estas enfermedades para acudir con un especialista. Buscar ayuda profesional puede guiarte en los momentos difíciles y ofrecerte un sistema de apoyo.

¿Cuándo saber que la terapia es adecuada para mí?

Quizás creas que tu salud mental no es lo suficientemente importante como para cuidarla o tiendas a reprimir tus emociones. Sin embargo, esto te afecta en muchos aspectos de tu vida a un nivel que quizás no puedas dimensionar. 

¿Quieres conocer las señales de alerta para acudir a un profesional que pueda brindarte apoyo? Aquí te los presentamos. 

  1. Te sientes triste, enojado o en general no te sientes tú mismo
    1. Sentir tristeza, enojo o desesperanza frecuentemente pueden ser señales de que es necesario comenzar una terapia. Debes tener cuidado con estos sentimientos porque pueden escalar hasta hacerte sentir que no vale la pena vivir. Puedes comenzar a tener ideas suicidas y este estado mental se puede volver frecuente y llegar a afectar tu salud física.
  2. Te cuesta concentrarte
    1. ¿Has detectado que, últimamente, te cuesta hacer cualquier cosa?  Que tu productividad está muy baja, que te es difícil mantener el foco, que cometes errores en las tareas más simples… Todos tenemos momentos en los que no prestamos atención, sin embargo, pensar constantemente en un problema específico que no has podido resolver o que no sabes cómo resolver puede limitar tu concentración y afectar tu capacidad de tomar decisiones y tu desempeño.
  3. Te sientes desconectado de ti mismo
    1. Si sientes constantemente que vives fuera de tu cuerpo y, en general, desconectado, la terapia puede ser de gran ayuda para comenzar a sentirte más conectado contigo mismo. Si la gente cercana empieza a percibir que ya no eres el mismo, o si ya no quieres pasar tiempo con ellos y prefieres estar solo, también puede ser una señal de que debes buscar ayuda profesional.
  4. Ya no sientes interés por las cosas que te gustaba hacer
    1. Quizá amas bailar, pintar o cantar, pero estos últimos meses perdiste todo interés por hacer esas actividades. Simplemente dejaron de ser placenteras para ti, o te sientes demasiado cansado. Esta apatía o desinterés por cosas que te hacen feliz pueden indicar un problema de fondo.
  5. Tienes pensamientos suicidas o piensas en hacerte daño.
    1. Por último, pero definitivamente, lo más importante, cualquier pensamiento dañino para ti o los demás no debe tomarse a la ligera. Si ya estás en este punto, buscar ayuda es más importante que nunca, hay profesionales que están ahí para mantenerte a salvo y ofrecer una solución a ese pensamiento constante  antes de que provoque consecuencias graves.

La terapia es útil para muchas personas. Algunos eligen ir varias veces a la semana, mientras que otros pueden sentir que solo necesitan hablar con su terapeuta mensualmente. La frecuencia con la que debes ir depende exclusivamente de lo que tú y tu terapeuta decidan. Tu salud mental es tan importante como tu salud física, pero, lastimosamente, muchos la terminan descuidando. Recuerda tomar tus problemas en serio y ser abierto con tus sentimientos. Vale la pena  trabajarlo. 

Todos sabemos que algunos días son más difíciles que otros, pero ¿qué pasa cuando todos se vuelven insoportables? ¿Por qué de repente sientes que nada tiene sentido? ¿Cómo saber cuándo buscar ayuda? Estas son preguntas que pueden parecer imposibles de responder, especialmente cuando estás pasando por un mal momento. La terapia puede darte respuestas, pero ¿cómo saber si la necesitas realmente?

 

Si bien muchas personas nunca admiten tener problemas de salud mental por temor a ser juzgados, estos padecimientos son extremadamente comunes. Tanto que, 1 de cada 4 personas experimenta algún tipo de problema de salud mental en su vida. Si estás pasando por algo parecido, recuerda, no tienes por qué avergonzarte. 

 

Los problemas de salud mental abarcan un amplio espectro, la ansiedad y la depresión son los más comunes en la sociedad actual. No obstante, no deberías esperar hasta presentar alguna de estas enfermedades para acudir con un especialista. Buscar ayuda profesional puede guiarte en los momentos difíciles y ofrecerte un sistema de apoyo.

 

 

¿Cuándo saber que la terapia es adecuada para mí?

 

Quizás creas que tu salud mental no es lo suficientemente importante como para cuidarla o tiendas a reprimir tus emociones. Sin embargo, esto te afecta en muchos aspectos de tu vida a un nivel que quizás no puedas dimensionar. 

 

¿Quieres conocer las señales de alerta para acudir a un profesional que pueda brindarte apoyo? Aquí te los presentamos. 

 

  1. Te sientes triste, enojado o en general no te sientes tú mismo
    1. Sentir tristeza, enojo o desesperanza frecuentemente pueden ser señales de que es necesario comenzar una terapia. Debes tener cuidado con estos sentimientos porque pueden escalar hasta hacerte sentir que no vale la pena vivir. Puedes comenzar a tener ideas suicidas y este estado mental se puede volver frecuente y llegar a afectar tu salud física.
  2. Te cuesta concentrarte
    1. ¿Has detectado que, últimamente, te cuesta hacer cualquier cosa?  Que tu productividad está muy baja, que te es difícil mantener el foco, que cometes errores en las tareas más simples… Todos tenemos momentos en los que no prestamos atención, sin embargo, pensar constantemente en un problema específico que no has podido resolver o que no sabes cómo resolver puede limitar tu concentración y afectar tu capacidad de tomar decisiones y tu desempeño.
  3. Te sientes desconectado de ti mismo
    1. Si sientes constantemente que vives fuera de tu cuerpo y, en general, desconectado, la terapia puede ser de gran ayuda para comenzar a sentirte más conectado contigo mismo. Si la gente cercana empieza a percibir que ya no eres el mismo, o si ya no quieres pasar tiempo con ellos y prefieres estar solo, también puede ser una señal de que debes buscar ayuda profesional.
  4. Ya no sientes interés por las cosas que te gustaba hacer
    1. Quizá amas bailar, pintar o cantar, pero estos últimos meses perdiste todo interés por hacer esas actividades. Simplemente dejaron de ser placenteras para ti, o te sientes demasiado cansado. Esta apatía o desinterés por cosas que te hacen feliz pueden indicar un problema de fondo.
  5. Tienes pensamientos suicidas o piensas en hacerte daño.
    1. Por último, pero definitivamente, lo más importante, cualquier pensamiento dañino para ti o los demás no debe tomarse a la ligera. Si ya estás en este punto, buscar ayuda es más importante que nunca, hay profesionales que están ahí para mantenerte a salvo y ofrecer una solución a ese pensamiento constante  antes de que provoque consecuencias graves.

 

 

La terapia es útil para muchas personas. Algunos eligen ir varias veces a la semana, mientras que otros pueden sentir que solo necesitan hablar con su terapeuta mensualmente. La frecuencia con la que debes ir depende exclusivamente de lo que tú y tu terapeuta decidan. Tu salud mental es tan importante como tu salud física, pero, lastimosamente, muchos la terminan descuidando. Recuerda tomar tus problemas en serio y ser abierto con tus sentimientos. Vale la pena  trabajarlo.

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