En el transcurso de la vida hay pequeños y grandes duelos que tenemos que afrontar. Pero ¿Cómo hacerlo de la mejor manera?

El duelo es la reacción normal ante la pérdida de un ser querido, un animal, un objeto o una etapa o evento significativo. Este proceso puede ser doloroso, pero a la vez, transformador fortaleciendo la adaptación al cambio.

Sobre los tipos de pérdidas:

  1. Pérdida de la vida: Fallecimiento de un ser querido o una mascota.
  2. Pérdidas de aspectos de sí mismo: Está relacionado con las capacidades sensoriales, cognitivas y psicológicas. Por ejemplo, perder la visión.
  3. Pérdida de objetos externos: Perder un trabajo, un hogar o pertenencias personales.
  4. Pérdidas emocionales: Ruptura con la pareja, amigos y/o familiares.

¿Cómo afectan las pérdidas?

Las manifestaciones físicas, mentales, emocionales y conductuales a causa de las pérdidas varían en cada persona. Sin embargo, las más comunes son las siguientes:

  • Físicas: Sensación de “vacío” en el estómago, nudo en la garganta, sequedad en la boca, alteraciones de sueño y alimentación, sensación de opresión en el pecho, palpitaciones y falta de energía.  
  • Mentales: Dificultad para concentrarse, falta de interés por las cosas, y confusión
  • Emocionales: Experimentar sentimientos de tristeza, enojo, miedo, culpa, soledad, ansiedad, impotencia, desesperanza y amargura.
  • Comportamentales: Aislamiento social, hiperactividad, retraimiento y/o aumento en el consumo de tabaco o alcohol.

5 mitos relacionados con el duelo:

  1. El duelo se resuelve aproximadamente en un año. El duelo es un proceso complejo y personal. Por eso, el periodo de tiempo puede variar.
  2. Dentro de los diferentes tipos de muerte, hay unas que son peores que otras. No es cierto, nadie está dentro de la mente ni del corazón de la persona que está pasando por este proceso para comprobar cuánto le importaba lo que se ha perdido. 
  3. Los hombres lo llevan mejor porque se recuperan antes. No importa el género, cada persona lo enfrenta como puede.
  4. Quien más llora es quien más dolor tiene. No hay que reducir el duelo a tristeza y llanto. En el duelo también hay culpa, rabia, miedo y vergüenza.
  5. El duelo es un proceso lineal de cinco fases. El duelo es un proceso dinámico, con algún tipo de fases o etapas, pero de ningún modo todo el mundo pasa por todas ellas, ni en el mismo orden.

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6 pautas de autocuidado para afrontar el duelo:

  1. Comer saludable e hidratarse. No comer bien aumenta la irritabilidad y resta energía.
  2. Dormir adecuadamente. Es importante intentar descansar durante 8 horas diarias. Hacer una actividad de relajación antes de dormir como meditar permitirá conciliar el sueño más fácil.
  3. Hacer ejercicio. Estirar, bailar o caminar mínimo 30 minutos cada día será de gran ayuda para relajarte y tener energía.
  4. Expresar emociones permitirá sentirse un poco aliviado. Puede ser a través de la escritura, dibujos o hablando con alguien.
  5. Red de apoyo. Es primordial rodearse de personas en las que se pueda confiar y sentirse escuchado para mejorar el estado de ánimo.
  6.  Buscar ayuda con un profesional experto en duelo. Especialmente, cuando el duelo se complica.

¿Qué significa un duelo complicado?

El duelo complicado se refiere a que la intensidad de sufrimiento no disminuye e incluso, vuelve incapacitante a la persona durante un tiempo muy prolongado después de la pérdida. ¿Cuáles son las señales de alarma?

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  • Cuadros depresivos o ansiosos
  • Problemas para aceptar la muerte
  • Resentimiento por la pérdida
  • Falta de confianza en otros
  • Incapacidad para disfrutar la vida
  • Sentimiento de que la vida no tiene sentido ni propósito
  • Pensamientos suicidas
  • Aparición de problemas en la salud física como somatizaciones, alteraciones del sistema inmunológico, etc.

¿Qué decirle a alguien que está pasando por un proceso de duelo?

  • “Sólo quiero que sepas que estoy aquí para ti.”
  • “Me hubiera gustado estar acompañándote en este momento, pero, aunque no esté físicamente te acompaño y te tengo presente.”
  • “Si necesitas que hablemos puedes llamarme en cualquier momento.”
  •  “Te volveré ́ a llamar por si te apetece hablar, también podemos compartir un silencio.”
  • “Siento mucho por lo que estás pasando”.

¿Qué no decir?

  • “Sé fuerte. Anímate. Hazlo por tus hijos u otras personas significativas.”
  • “Distráete que te hará bien.”
  •  “No llores más que te estás torturando, que no le dejas descansar.”
  •  “La vida continúa. Es la ley de la vida. Resignate. Ahora ya no sufre. “

Te podemos ayudar:

En Momentu contamos con psicólogos especialistas en duelo.

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